Los Picos de Europa constituyen el macizo calcáreo más espectacular de la cordillera Cantábrica, repartido entre Asturias, Cantabria y León. Con picos que superan los 2.600 metros de altitud, gargantas vertiginosas, lagos glaciares y pueblos de piedra que parecen detenidos en el tiempo, este Parque Nacional —el primero de España, declarado en 1918— ofrece una combinación única de naturaleza salvaje y cultura rural que atrae cada año a cientos de miles de visitantes.

Cómo llegar a los Picos de Europa
El acceso al macizo depende de la vertiente que elijas. Desde Asturias, las puertas de entrada principales son Cangas de Onís y Arenas de Cabrales, con el Santuario de Covadonga como punto neurálgico. Desde Cantabria, la localidad de Potes sirve de base ideal para explorar el macizo Oriental y el teleférico de Fuente Dé. Desde León, Posada de Valdeón da acceso al corazón del macizo Central.
En coche, las carreteras mejor señalizadas llegan desde Oviedo (AS-114), Santander (N-621) y León (N-621). El transporte público existe pero es limitado: la empresa ALSA conecta las principales localidades desde las capitales provinciales, aunque los horarios se reducen fuera de temporada alta. Para moverte entre valles y puntos de inicio de rutas, contar con vehículo propio facilita enormemente la logística.
Qué visitar: pueblos, miradores y lugares imprescindibles
Lagos de Covadonga
Los lagos Enol y Ercina, de origen glaciar, son el icono visual de los Picos. Situados a unos 1.100 metros de altitud, ofrecen paisajes de postal con vacas pastando en verano y nieblas dramáticas en otoño. El acceso en coche está regulado en temporada alta (generalmente Semana Santa y del 15 de junio al 15 de septiembre): hay que dejar el vehículo en el aparcamiento de Cangas de Onís o Covadonga y tomar un autobús lanzadera de pago (los precios rondan los 8-10 euros ida y vuelta, sujetos a cambios). Consulta siempre el estado de la regulación en la web oficial del Parque Nacional antes de tu visita.
Teleférico de Fuente Dé
Este teleférico salva 753 metros de desnivel en apenas cuatro minutos, llevándote desde el fondo del valle (1.823 m) hasta El Cable (2.576 m), con vistas impresionantes sobre el macizo Central. Funciona todo el año salvo por mantenimiento o mal tiempo; el precio ronda los 17-20 euros ida y vuelta para adultos. Desde arriba parten varias rutas de montaña, algunas de alta dificultad que requieren experiencia.
Pueblos con encanto
Potes, capital de la comarca lebaniega, combina arquitectura tradicional con una oferta gastronómica notable (cocido lebaniego, orujo). Bulnes, accesible solo a pie o en funicular desde Poncebos, es uno de los pueblos más remotos de España. Sotres, a 1.050 metros, presume del queso Gamonéu DOP y de ser el pueblo más alto de Asturias. Mogrovejo, en Cantabria, conserva torres medievales y casonas de piedra que evocan otros siglos. Para más ideas sobre escapadas rurales con sabor auténtico, puedes explorar opciones gastronómicas fuera de la ciudad en distintas comarcas del norte.
Desfiladero del Cares
La «Garganta Divina» une Poncebos (Asturias) con Caín (León) por una senda tallada en la roca caliza, con paredes verticales que superan los 1.000 metros de altura. Es una de las rutas más famosas y transitadas de España; hablaremos de ella en detalle más abajo.
Rutas de senderismo imprescindibles
Ruta del Cares (Poncebos-Caín)
Distancia: 12 km (solo ida), 24 km ida y vuelta.
Desnivel acumulado: aproximadamente 600 m (sumando subidas y bajadas).
Dificultad: media-baja en cuanto a desnivel, pero exige atención: sendero estrecho, tramos expuestos, pasamanos en algunos puntos.
Duración: 3-4 horas solo ida, 6-7 horas ida y vuelta.
La senda transcurre por una canal excavada en la roca a principios del siglo XX para dar mantenimiento al canal de agua que alimenta la central hidroeléctrica. El paisaje es imponente, con buitres leonados sobrevolando las paredes verticales. En verano puede haber aglomeraciones; madruga o ve entre semana. No apta para vértigo extremo ni para niños muy pequeños sin experiencia en montaña. Lleva agua suficiente (no hay fuentes fiables en todo el recorrido) y calzado con buen agarre.
Ruta de los Lagos de Covadonga (circular Enol-Ercina)
Distancia: 6-8 km (según variante).
Desnivel: mínimo, unos 100 m.
Dificultad: baja.
Duración: 2-3 horas.
Perfecta para familias, esta ruta circular conecta los lagos Enol y Ercina por caminos bien marcados. Puedes ampliarla subiendo al mirador de Entrelagos o al refugio de Vega de Enol. Ideal para iniciarse en la montaña o para rutas con niños que ya caminan con soltura. En verano, las vacas pastando añaden encanto bucólico; en otoño, la niebla crea atmósferas místicas.
Subida al Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu) por la Canal de Balcosín
Distancia: 14 km ida y vuelta desde Puente Poncebos.
Desnivel: 1.450 m de subida.
Dificultad: alta (tramo final muy exigente, requiere experiencia en montaña).
Duración: 8-10 horas ida y vuelta.
El Naranjo de Bulnes (2.519 m) es el icono vertical de los Picos, una mole calcárea que desafía a escaladores desde hace más de un siglo. La ruta de aproximación desde Poncebos, pasando por la Vega de Urriellu, es dura pero no técnica hasta el refugio. El tramo final por la Canal de Balcosín requiere manos, concentración y ausencia de vértigo. Solo para senderistas experimentados y en buenas condiciones físicas. Consulta el parte meteorológico: las tormentas de tarde son frecuentes en verano.
Ruta de Sotres a Áliva por la Majada de las Bobias
Distancia: 16 km (solo ida).
Desnivel: unos 800 m de subida, 600 m de bajada.
Dificultad: media-alta.
Duración: 6-7 horas.
Travesía espectacular que conecta Sotres (Asturias) con el valle de Áliva (Cantabria), cruzando collados y majadas de alta montaña. El paisaje es alpino, con vistas constantes a las cumbres del macizo Oriental. Requiere buena forma física y orientación (la niebla puede complicar la navegación). Puedes organizar transporte de regreso o combinarla con otros itinerarios.
Mejor época para visitar los Picos de Europa
Verano (junio-septiembre): la época más popular. Temperaturas agradables en altura, todas las rutas accesibles, refugios abiertos. Inconveniente: masificación en puntos clave (Cares, Lagos de Covadonga). Madruga y reserva alojamiento con antelación.
Primavera (mayo-junio): floración espectacular, caudales altos en ríos y cascadas, menos gente. Puede quedar nieve en cotas altas; consulta el estado de las rutas.
Otoño (septiembre-octubre): colores dorados en los hayedos, clima estable (aunque las lluvias aumentan en octubre), tranquilidad. Perfecto para fotografía y senderismo sin aglomeraciones.
Invierno (noviembre-abril): solo para montañeros experimentados. Nieve, hielo, riesgo de aludes. Muchas carreteras y rutas cerradas. Requiere equipo técnico (crampones, piolet) y conocimiento de nivología.
Consejos prácticos y seguridad
- Equipo básico: botas de montaña con buen agarre, ropa de abrigo (el tiempo cambia rápido), chubasquero, agua abundante, protección solar, mapa o GPS (la cobertura móvil es irregular).
- Meteorología: consulta siempre el parte antes de salir. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ofrece predicciones específicas para montaña. Las tormentas de verano pueden ser violentas.
- Permisos: no se necesitan permisos especiales para senderismo en la mayoría de rutas, pero respeta las regulaciones del Parque Nacional (prohibido acampar fuera de zonas autorizadas, no hacer fuego, llevar la basura contigo).
- Fauna: es posible avistar rebecos, urogallos (muy escasos), águilas reales, buitres leonados. Mantén distancia y silencio. Los grandes carnívoros (oso pardo, lobo ibérico) existen pero son extremadamente esquivos.
- Alojamiento: Potes, Cangas de Onís, Arenas de Cabrales y Posada de Valdeón concentran la oferta hotelera y de casas rurales. Reserva con antelación en temporada alta. Existen varios refugios de montaña guardados (Vega de Urriellu, Vegarredonda, Collado Jermoso) que requieren reserva previa.
Recomendaciones finales
Los Picos de Europa exigen respeto: son montañas de alta energía, con desniveles importantes y meteorología caprichosa. Si eres principiante, empieza por rutas señalizadas y de dificultad baja-media, como los Lagos de Covadonga o el tramo inicial del Cares. Si buscas algo más exigente, asegúrate de contar con experiencia previa, buena forma física y equipo adecuado. Considera contratar un guía de montaña local para rutas de alta dificultad o si no conoces la zona: su conocimiento del terreno y las condiciones marca la diferencia entre una jornada memorable y un día problemático.
Respeta el entorno: este es un Parque Nacional, un ecosistema frágil que debemos preservar. No dejes rastro, respeta la fauna y flora, y contribuye a mantener viva la cultura de los pueblos que han habitado estas montañas durante siglos. Los Picos de Europa son mucho más que un destino de senderismo: son un patrimonio natural y cultural que merece ser disfrutado con responsabilidad y admiración.
Fuente: Redaccion · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Sierracan con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
