El Parque Nacional de los Picos de Europa, declarado en 1918 como el primer espacio protegido de España, se extiende por tres comunidades autónomas —Asturias, Cantabria y León— y abarca más de 67.000 hectáreas de alta montaña caliza. Su paisaje de cumbres afiladas, desfiladeros profundos, hayedos centenarios y lagos glaciares lo convierte en uno de los destinos de naturaleza más impresionantes de la península ibérica. Este macizo, que forma parte de la Cordillera Cantábrica, es hogar del rebeco, el urogallo y el oso pardo, y atrae cada año a senderistas, montañeros y amantes de la naturaleza que buscan vivir la montaña en estado puro.
Cómo llegar al Parque Nacional de los Picos de Europa
El Parque Nacional cuenta con múltiples accesos, según la vertiente que se elija visitar. La mayoría de visitantes llega en vehículo particular, aunque existen servicios de autobús que conectan las localidades principales durante la temporada alta.
Acceso desde Asturias
Desde Oviedo o Gijón, la AS-114 y la AS-117 llevan hasta Cangas de Onís, puerta de entrada tradicional al parque por su vertiente occidental. Desde Cangas, se accede a Covadonga (11 km) y a los Lagos de Covadonga (13 km adicionales por carretera de montaña con restricciones de tráfico en verano). La Basílica de Covadonga y los lagos Enol y Ercina son dos de los puntos más visitados.
Acceso desde Cantabria
Desde Santander, la A-8 y después la N-621 conducen hasta Potes (120 km), centro neurálgico de la comarca de Liébana y base ideal para explorar el macizo oriental. Desde Potes, la carretera CA-185 sube hasta Fuente Dé (23 km), donde el teleférico asciende casi 750 metros en apenas cuatro minutos hasta el mirador del Cable, a 1.823 metros de altitud.
Acceso desde Castilla y León
Desde León, la N-621 atraviesa el puerto de San Glorio y conecta con Posada de Valdeón, en el corazón del valle leonés del parque. Este acceso es menos transitado y ofrece una experiencia más tranquila, especialmente fuera de temporada alta. Desde Posada, se puede acceder al desfiladero de Los Beyos o iniciar rutas hacia el macizo central.
Qué ver en los Picos de Europa
Los Lagos de Covadonga
Situados a más de 1.000 metros de altitud, los lagos Enol y Ercina son el gran símbolo del parque. De origen glaciar, están rodeados de praderas donde pastan vacas y caballos en régimen de trashumancia. El acceso en vehículo privado está regulado entre Semana Santa y octubre (horarios variables): fuera de esos periodos, se recomienda usar el servicio de autobús lanzadera desde Cangas de Onís. Desde los lagos parten varias rutas de senderismo aptas para todos los niveles.
El Teleférico de Fuente Dé
Este teleférico es una de las infraestructuras más espectaculares del parque. Inaugurado en 1966, permite ganar desnivel sin esfuerzo y acceder a rutas de alta montaña desde el mirador superior. Las vistas sobre el valle de Liébana y el macizo son impresionantes. El precio ronda los 11 € ida y vuelta (2024), aunque puede variar. Conviene reservar en temporada alta o llegar temprano.
La Basílica de Covadonga y la Santa Cueva
Antes de subir a los lagos, merece la pena detenerse en este enclave histórico y espiritual. La basílica neorrománica, construida en el siglo XIX, y la cercana Santa Cueva —donde según la tradición se refugió Don Pelayo antes de la batalla de Covadonga— son visita obligada para comprender la historia y la devoción popular de la región.
Desfiladero de la Hermida
Tallado por el río Deva entre Panes y Potes, este cañón de más de 20 kilómetros de longitud es uno de los más largos de Europa. La carretera que lo atraviesa ofrece vistas impresionantes de paredes verticales, bosques de ribera y pueblos anclados en las laderas.
Bulnes, el pueblo sin carretera
Hasta 2001, Bulnes solo era accesible a pie. Hoy, un funicular de 2 km atraviesa la montaña desde Poncebos, facilitando el acceso a este núcleo de arquitectura tradicional que conserva el sabor de la montaña pastoril. La ruta a pie desde Poncebos sigue siendo una opción muy popular (7 km, 600 m de desnivel, dificultad media).
Mejores rutas de senderismo en los Picos de Europa
El parque ofrece rutas para todos los niveles, desde paseos familiares hasta ascensiones técnicas de alta montaña. Como en todo el senderismo de montaña, es imprescindible consultar el parte meteorológico antes de salir, llevar equipo adecuado (calzado de montaña, agua, cortavientos, protección solar) y conocer la dificultad y duración estimada.
Ruta del Cares (PR-PNPE 3)
La llamada Garganta Divina es probablemente la ruta más célebre de los Picos. Une Poncebos (Asturias) con Caín (León) a lo largo de 12 km excavados en la pared de roca sobre el río Cares. La ruta completa (ida y vuelta: 24 km, unas 6-7 horas) es de dificultad baja-media, sin apenas desnivel acumulado (200 m), pero con tramos aéreos y sin protección en algunos puntos. Es fundamental salir temprano en verano para evitar aglomeraciones.
Ruta Vega de Ario desde los Lagos
Desde el lago Ercina, esta ruta circular de 13 km (4-5 horas, desnivel 500 m, dificultad media) atraviesa zonas de pastizales de altura, majadas tradicionales y ofrece vistas panorámicas del macizo central. Pasa por el refugio de Vega de Ario, a 1.630 metros, donde se puede hacer noche previa reserva.
Subida al Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu)
Aunque la cumbre del Naranjo (2.519 m) requiere técnicas de escalada avanzada, la ruta de aproximación hasta su base desde Sotres o Bulnes es ya una excursión exigente y espectacular. Desde Bulnes hasta el collado de la Vega de Urriellu: 8 km, 1.100 m de desnivel, 5-6 horas (solo ida), dificultad alta. Solo apta para senderistas entrenados con buen estado físico. Es recomendable pernoctar en el refugio de Vega de Urriellu o en el de Jou de los Cabrones.
Ruta de Sotres a Áliva
Circular de 14 km (5-6 horas, 650 m de desnivel, dificultad media) que conecta los pastos de altura de Sotres con la majada de Áliva, donde existe un refugio-hotel. Atraviesa el puerto de Áliva y ofrece vistas espectaculares del Macizo Oriental. En invierno, la nieve puede dificultar la orientación.
Para quienes buscan rutas circulares de senderismo en otros macizos igualmente espectaculares, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido ofrece opciones memorables en el Pirineo aragonés.
Consejos prácticos para disfrutar el parque
- Mejor época: Primavera (mayo-junio) y otoño (septiembre-octubre) son ideales por el clima templado, menos masificación y paisajes espectaculares. En verano (julio-agosto), madruga para evitar multitudes. En invierno, muchas rutas requieren equipo técnico (crampones, piolet) y experiencia.
- Dónde alojarse: Cangas de Onís, Potes, Posada de Valdeón y Arenas de Cabrales son bases cómodas con oferta hotelera, casas rurales y campings. Los refugios de montaña permiten alargar rutas y vivir la alta montaña de noche.
- Normativa: Está prohibido acampar fuera de zonas habilitadas, hacer fuego, abandonar residuos y molestar a la fauna. Los perros deben ir atados en todo momento.
- Seguridad: Las condiciones meteorológicas cambian rápidamente en alta montaña. Niebla, lluvia y descensos bruscos de temperatura son frecuentes incluso en verano. Informa siempre a alguien de tu ruta y hora estimada de regreso.
- Permisos y restricciones: Algunas rutas y zonas sensibles pueden tener acceso restringido en época de cría de fauna o por trabajos de conservación. Consulta con los centros de visitantes del parque antes de planificar rutas poco frecuentadas.
Gastronomía y cultura de la zona
El entorno del parque conserva tradiciones culinarias ligadas al medio rural y la trashumancia. El queso de Cabrales DOP, elaborado en cuevas de alta humedad, es uno de los azules más valorados de España. En Potes y alrededores, el cocido lebaniego (con garbanzos de la comarca y cecina) y los orujos caseros son señas de identidad. Muchos restaurantes rurales imprescindibles de la zona apuestan por cocina de kilómetro cero y productos de cercanía.
Recomendaciones finales
El Parque Nacional de los Picos de Europa es un destino vivo, donde la naturaleza y la cultura pastoril se entrelazan desde hace siglos. Ya sea para una escapada de fin de semana, una ruta técnica de varios días o simplemente para disfrutar de miradores y paisajes, los Picos ofrecen experiencias para todos los perfiles. Respeta siempre el entorno, infórmate antes de salir y deja solo tus huellas. La montaña estará ahí mañana si hoy decides dar media vuelta.
Fuente: Redaccion · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Sierracan con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
